martes, 7 de julio de 2020

RAGNAROK




Oh Todo:




Cómo deseaba estar muerto


Iluminarme y abandonar todo deseo


he meditado para anular mi voluntad



en constante fluír 


por un amor incondional 


manso, humilde, bueno. 



El Altísimo no es bueno 


Tampoco malo 


Es el orden y el caos 


El grito y la risa 


Una telaraña llena de vida 


cuyos personajes se mueven al hilo de las estrellas 




Y en todos nosotros 


vive un Dios guerrero 


intolerante con la vanidad 


la gula, la envidia, los celos… 


Un Dios guerrero que destroza la mediocridad 


en que sumen a sus dóciles corderos 




Por eso corto la garra que me tapa la boca 


invocando responsabilidad 


cuando están ciegos a su propio cuerpo 




Un cuerpo sometido al sacrificio de inocentes animales 


Cuerpo cementerio 


condenado a estar enfermo 




Quién dijo miedo sin saber que estaba muerto 


Que no sentía a sus hermanos corrompidos 


reptando por las aceras 


o en pasarelas de esqueletos 




Quién dijo miedo sin saber que la distopía 


Es el orden del día que recita el parlamento 


Y sin embargo. Sólo quien fue cadáver 


es inmune a todo esto. 


Sólo el que resucita su vida 


elevándola al enésimo talento 


tiene tanto para dar y tomar 


que viviendo en la unidad 


se recuerda eterno.

martes, 30 de junio de 2020

Mi cuerpo invisible



escribo, con una espina en la mano
momentos de gozo
Me saco los anillos, los implantes de medusa
los zapatitos de geisha

Todo eso que constriñe como un corpiño
y que luce como una baliza de lentejuelas
Me saco la marca del ganado
agitando mis escápulas



Tengo una nave en la rutina
de la meditación constante 
que hace tiempo que no pasa la ITV
Tengo una navaja para cortar las amarras
Y tengo, un cordón de oro y plata
para coserme el alma a los huesos

No tengo nada


salvo mi arte y yo le pertenezco
Por eso renuncio a los implantes
y corto la garra que se acerque a mis narcisos
Yo soy Amor
pero también compromiso

lunes, 22 de junio de 2020

Solsticio de luna negra


La sombra aprieta
El estómago sobre la acera
En la cuneta del progreso

Solsticio de luna negra
Vengo a venerarme
En los ojos de todos los seres del planeta

Nadie puede salvarme
De la azada, el adobe y la asamblea

Nadie puede secarme
Lágrimas que estallan
Sobre las rocas del olvido

Mis palabras
Caminan en la montaña
Saltan en la playa
Y se beben la queimada
de lo viejo

Deseo lo mejor al nuevo desorden
Las distopías tienen tantos seguidores
Luz penetrando en la sombra

Pero las utopías...
Solo son reales
Si son vividas


domingo, 7 de junio de 2020

Ofrenda a la Diosa

Pintura de Kamali Om
Ida y pingala
Yin y yang
A veces la sincronía les junta
A veces parece, que jamás se volverán a acariciar
Uno salta con sus espadas, arriba y abajo
el aire hacen silbar
La otra se tumba sobre la tierra
y comienza a latir y sanar
Juntos son la vida
en guerra, son el caos infernal
por eso recurrimos al maithuna
donde los dioses hacen las paces
Realizando su amorosa danza
Te echo tanto de menos...
Diosa
A ti me vuelvo a entregar

Foto del eclipse


Fogata alegre de troncos dispersos
casa abierta de dormitorios sellados


hacha bajo la almohada
muerto bajo la cama
tierra negra iluminada por el rayo
agua subterránea

Dios entre bastidores dando con la llave de las alacenas
El toro bajo la luna negra
brama, sobre el túmulo silente

Una montaña al revés cobija el último nevero
y bajo la nieve, ruedas
para volverte a encontrar

jueves, 4 de junio de 2020

Batalla y silencio

Un poema escrito y grabado a la orilla del río y editado en casa poco más tarde. Está tal cuál salió. Gracias por verlo y por vuestros comentarios. ¡Un fuerte abrazo!

jueves, 7 de mayo de 2020

Un suspiro de nuevo



Un nuevo aliento para rehacer este Universo
que es mi casa, mi templo, mi cuerpo.
Hojas digeridas por el tiempo, se unen a mi sangre
Y sus letras me descifran un hallazgo hipodérmico

Cuando reza un glóbulo rojo
Oxidándose por animar mi cuerpo
cuando reza un glóbulo blanco
luchando con diablos microscópicos
Siento un desasosiego
que transmite una descarga atravesando lo denso
Después vienen las gracias
Un saludable silencio

Pero si no escucho los rezos
Si no escucho lo micro, lo macro es ateo
No devuelve a esta vida sino ecos de lamentos

Por eso atravieso el océano del dolor con una barca de remos
Ya casi se divisa el sol al oriente. Un fulgor enrojece el cielo
La sangre de los inocentes anega las paredes de la pirámide del dinero

Pero el tiempo no se detiene.
Al amanecer, mis ojos me vislumbran.
Mi cuerpo aterido se despereza
Desembarco en el remoto origen de la inteligencia:

al caer sobre la arena
al convertir mis dedos en arena
al pulsar al unísono el tambor de la madre Tierra