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lunes, 25 de noviembre de 2024

Hilandera de sueños

 



Compañera, comadre de las azucenas
la que muere sus miedos
inmortaliza las rosas, la que cruza espada
con la prosa y saca mi sueño al sol

Me gusta verte metida en el río
cuando compartes tus aguas profundas
emboscada en la espesura
cazando las sombras que te hacen humana
como un puma
cruzando un puente
que guía a la gente cuando hablas
cuando me rozas tan suave, con tu mirada
como luz de luna

Fecunda vida cascada cantarina
tambor cuadrado que percute rebeldía
dedos que digitan el alma
e invocan
a los dioses paganos y a las mariposas

cuando lloras, porque tu alma es tan valiente
que me asusta
y el nodo norte te reta tu alquimia
como agüita clara, como agüita limpia
Intensamente me enciendo
se me abre un ojo en cada dedo
y mi corazón te arropa
y a quemarropa mi aliento
lanzo hacia el cielo
hacia la vida
me vacío y eterno
me fundo en tu forja
y templamos la risa
afinamos los cuerpos
y nos engatusamos
Entonces, catamos el néctar
la manzana de Eva

Y entonces, acontece
un evento sísmico
que me mueve el piso
que me vuela la mente
y me deja ronco
y entonces, varado en tu playa
Me recuerdo santo
me recuerdo golfo
y me siento respirar
entreverado
como las olas del mar
entre tu alma y cuerpo
se hizo espuma
la mente

17/10/2024

Viento espectral blanco
Onda encantada del humano.
Anillo de la tormenta rítmica azul

Nataraj Noche Entonada// Luis Carmona Horta

para Elena García Acosta


sábado, 15 de junio de 2024

El vuelo del Fénix




Cayó Fenicia

como Galia

como Hispania


Éramos tan diferentes

caímos en un romance

y en una serie bélica


pero las páginas que ardían

no las escribían los cronistas

sino los estudiantes de alquimia

los que esuchaban las estrellas

los hombres y mujeres

medicina


Ardieron Hipatia

Safo

Giordano Bruno


Y como los Cátaros

las veguinas

y las amazonas

Los mártires de Roma

se encomendaron a los Fénix

que latían bajo las plumas

de los cuervos y los buitres


Y una sonrisa de fuego

Surcó el firmamento

como un puente entre la Tierra y el cielo

Sólo 

los colgados

vieron sonreír a la lluvia

y al fénix salir

del arcoiris

miércoles, 31 de mayo de 2023

Piedralaves

 



Floreciendo entre las peñas


Hay un pueblo de casas de piedra
que cuando lo ves, sientes
su sólida melodía
una garganta que cuando llueve
encanta las piedras del río
una gente, cosmopolita, abierta y distinta
amante de su folklore
y del perfume entreverado
 del jazmín, las rosas y el galán de noche

Es un pueblo de aguas frías y transparentes
de fuentes donde acuden las gentes con garrafas
Pero este pueblo tan humilde como noble
ha caído en las garras de los privatizadores del agua
Desde que la gestiona aqualia, la calidad del líquido vitral
cae y cae
En este pueblo donde todos se saludan
donde las casas son como notas sostenidas
por adobe piedra y vigas
en el pentagrama pajarero de la serranía
Nos invitan
artesanos, artistas





a los mercados
y me siento cuidado, y retrato claroscuros
en una fotografía de piel y tinta

La Venus nos invita
a ir a sus profundas charcas
y en el castaño centenario
poblado de luciérnagas y gentes menudas
nos desnudamos sobre la guitarra
 y vamos con el río dando saltos
hasta el embalse 
donde nos inmortalizan algunas de las postales
más hermosas del Tiétar
Joya azulada, cascada blanca
murmurando los secretos minerales de la sierra
Quiero ver tus aguas libres
beber la espuma que la fiesta escancia
y seguir bañándome en la esencia incalculable
de la indómita y sabia
abuelita montaña

Luis Carmona Horta // Nataraj Noche Entonada


Copyleft 
Esta obra y todas las del blog están sujetas a copyleft, es decir, pueden copiarse y reproducirse sin ánimo de lucro citando la autoría, también puedes contribuir a su labor literaria adquiriendo alguno de los títulos de la  bibliografía del autor. Más información elamorlocuratodo@gmail.com

viernes, 4 de noviembre de 2022

El señor de las bestias


                 
                                                         

                                                                               Foto Unai Extremo

 Bajo un viejo roble cuya copa se bebe todas las estrellas, Alberto, el druida, se sienta cada tarde. 
En el oscilar de sus ramas pierde la mirada. En su corteza llena de mapas, caras y leyendas, viaja Alberto hacia dentro, cubierto por su blanca capa. 
Sus ojos se encuentran con una hormiga del tamaño de una carreta. Sus ojos rojos le escrutan. Le palpan la carne sus largas antenas. Alberto la observa y se sumerje en la fronda del brillante corazón del druida. 
Entonces los túneles se iluminan. Las calles subterráneas palpitantes y oscuras, reverberan con el percutido de millones de patitas. La reina, rodeada de huevos, está fundida en la mente colectiva del hormiguero. Granjeras que cultivan un micelio que alimenta, que cura, que embriaga. 
Hilera de muerte que nutre el bosque dulce del hongo cuyo néctar sacia a las obreras. 
Así en el Cielo como en la Tierra. 
El druida observa la vía láctea. Bullente enjambre de estrellas nuevas en torno a un colosal agujero negro. Negro, como la Reina. 
Alberto no en vano es llamado El señor de las bestias. Cuando las llama, vienen. Y a veces, al cerrar los ojos, despierta. En el vuelo del águila, en la paz de las vacas, en el silente búho que sabe casi todo lo que pasa. Pero es el micelio de las hormigas, el que escucha cada pisada y transporta el agua hasta la savia...
El que lleva la canción de Gaia. a cada bulbo, rizoma... a cada planta. 

Alberto la probó un día. Un tipo de seta cuya secreta medicina, causa la muerte, la locura y... la vida. 
Amanita Panterina. La que ríe y pregunta ¿Cuánto pesas? 10? 100? 60? ¿o el peso del Universo es acaso la respuesta? ¿Y todas las dimensiones donde se escurren los electrones que las mantienen sujetas?
Mientras se muevan las estrellas, se moverá la conciencia y el druida no es una coincidencia. 
Danzó con los solsticios, cantó en las lunas llenas, se sembró en el útero mismo de la diosa primavera. 
Por eso ahora es un árbol. Su barba es como el liken de la corteza. 
No tiene más política que amar la vida y hablar por los bosques y bestias. Porque dime amigo, dime amiga. ¿Quién es más bestia? 
Mientras la Tierra se marchita bajo engranajes y ruedas, mientras los animales se pudren tras kilómetros y kilómetros de glaciales rejas. El señor de las bestias nos mira, y llora la respuesta. 
Pese a todo, Alberto confía. Y les da compasión, hace sus ofrendas. Mientras el mundo gire y giren los planetas, nos volveremos humanos, minerales... estrellas. 

lunes, 11 de julio de 2022

Verso curandero

                             





                                   I

Como mala hierba crecí, ajeno a las podas 

con una medicina secreta 

que casi nadie valora


Yo quise ser tomate, pimiento, aguacate.

Ser cotizado y ser como el aire 

que va de boca en boca.


Y de crecer en las grietas

de ocupar los sembrados

de probar el filo de la hoz 

y el rico néctar del bosque subterráneo 

Comenzó el viento a mover una oda en mis hojas. Un rumor de alabanzas a una magnísima obra 

a entender que cada estrella, semilla o espora; es un mandala de hélices, un fractal, una esperanza.

De ser sentido, amado, valorado 

En mi justa belleza

Como una pequeña flor de una rara mala hierba

que alabando al creador, se mece en la gracia 

que se recuerda 

                                 II

No importa las vidas que lleves vividas 

Ni el número de muertes, ni el número de heridas. 

La eternidad nos muele sin prisas,

hasta ser el polvo cósmico, que nada necesita.

Átomos de oro, supernova de estrellas que se siembran

Seres infinitos que vibran como cuerdas,

Y se deshacen, como volutas de humo 

Pensaciertos, que destruyen y crean infinitos universos.

Hormigueros, mente colectivas que cocrean.

                                    III

Y cuando te canses de vivir

Tómate un descanso de existir hacia afuera,

Sólo el que mira hacia adentro

DESPIERTA 

Si tiene alguna duda, no consulte a su farmacéutico.

En estos casos solo saben hacer, 

que la vida se duerma 














martes, 7 de junio de 2022

PREGUNTA RAÍZ

 



¿Estoy solo?

Si cada árbol sostuviese solo este planeta
se estrellaría como un cohete en el Sol
Si cada bosque se bebiese el cielo en solitario
no habría aliento
que sostuviese en el vacío, nuestro cuerpo

Los poetas se quedarían sin hojas
y las calaveras ciegas
mascando polvo
 Si los hongos viviesen solos, olvidarían el mandala
donde acunan sus esporas

pero el fuego y el agua nos tejieron
las piedras nos parieron recordando
el polvo cósmico. Fuego y Amor


Nataraj Noche Entonada
En tó nada
Entornada
alevosa y noctámbula puerta
que refresca mis blancas noches
Toroide Singapur que me sifleja
subjetividades rosáceas y purpúreas
para expresar en onomásticas palabras
comuniones que festejan dualidad

pulsera de querubines de ojalata
para embalsamar en una imagen
un segundo inabarcable

Interpelo a la musa
el por qué de los llantos
y la intensidad me amasaja las orejas

Sólo apariencia de realidad y conciencia
abrigo esperanzas
atestiguo cambios discretos
campos encubiertos de shambalas
que se empecinan en flotar

Limo mis asperezas en perenne rodar
cedo a las imprecaciones de mi mente
cuando me olvido de mi
vuelvo a un brillo sin paredes
un vacío letal que me despoja de toda réplica

Hoy canto a los hermanos que se abrazan a la piedras
y no ceden su autoridad.
A los guerreros del arroyo
que tuestan los hongos
y las yerbas al sol

Hoy me canto a mí mismo
como el poeta de barba blanca que resucitó
me inmolo hasta las sombras
que veo tan claras en los otros
y que son las mías

Hoy me veo en el solista que se rodea de personas anónimas
y se observa en un espejo de cartón
tengo la piel rosada de un bebé
un pie quemado por la estupidez
de evitar a toda costa la muerte

Ven, con tu canción de trémulos huesos
a devolverme la noche
flaca, mentira constante
tan deseable
y solo existe al ser la ilusión
al beberme el espejismo
y volverme algo distinto
al rechazo y al apego

Caer
 perder el miedo
volverme Nada
volverme Dios

Y cuentan, que la libreta
es una trinchera
desde la cual defender la soledad
pero esta es distinta
en el orgullo
o en la unidad

Vida
Obra total
Ser colectivo

la separación es la herida
que cosen los abrazos
en los tiempos más felices
simplemente escrivivo


Nataraj Noche En tó nada
22/05/2022
Madrid

lunes, 13 de diciembre de 2021

Poema del loco

 


                                             Dibujo de Nuire Sobrón Heras (NuInkRe)

El problema es la solución
¡divina golondrina!
lo que las nubes imaginan
llueve

¡Confía!
no hay nada seguro
el deseo nos muerde las piernas
y si miras en tu hatillo
¡verás lo que te sobra!

¡Madre Natura!
¿hay por ventura cosa más excelsa?
cuarzos y perlas ¿quién quiere serlas?
libros libres, ¡hojas que vuelan!
¡soplad soplad!

En el bosque de mi cabeza
soy el viento que me lleva  
a nacer en cada instante
¡Tralari tralarán!

Mira esta pluma
limpia aquí y limpia allá
¡tachán!
y con esta cazo en tus cosquillas
¿quién se lleva tu sonrisa?
¡qué rufián!

Carcaj de carcajadas

disparates emplumantes

dime reina de las hadas

¿a qué sabe la vida

sin enamorarse?

Sabia, requetesabia

¡no lo sabes!


10/12/2021 – Dragón planetario rojo
Nataraj Noche Entonada // Luis Carmona Horta

miércoles, 18 de agosto de 2021

Dragón resonante






Dame dos hogazas de tierra
y una rebanada de sueños
lechuza de mis amores
pluma de Morfeo

Para que vueles conmigo
río de la vida arriba
río de la vida abajo

Venadito, dragón y águila
jaguar, hormiga y conejo
los nombres de los hermanos
por los que camino los elementos
mi cuerpo ha sido
una cárcel de agua, aire, tierra y fuego
hoy es el templo donde canto al son del tambor, a mis abuelos

mientras surcan mis ojos
las lágrimas de San Lorenzo
recuerdo que casi no importo
y que soy también el vasto Universo
cuando me despierta el ciervo
tocándome la sed con sus cuernos

y me despierto cuchillo en mano
para que vea amaneciendo mis miedos
corto mi instinto de un tajo
y canto al espíritu más sabio:

Duerme, duerme en el bosque
que ahora yo te levanto
Cuando amanecen tus sueños

lunes, 8 de marzo de 2021

Montaña rusa

Hay dos cosas seguras en la vida:
La muerte... y la poesía


1

Vientre observado, espectador sintiente
mujer tumbada sobre las nubes
Va poniéndose morena, la piel de mi tambor
contacto eléctrico, suspiro, cosquilleo
palmas que caminan en templos que se limpian
...respiración...
música sonora, aliento que penetra
plumitas que se entreveran
de los pies a la corona
acariciando la columna
que se estira y se retuerce
baile de serpientes que recuerdan
la medicina pura vida
Valientes en el amor aunque conscientes de que en su núcleo
se está produciendo una fusión
capaz de engendrar
un nuevo universo
pero esta noche, de luna
somos compañeros
y sangramos juntos.


2

Hay una cuesta abajo, cuando sales del bosque y te internas en un mundo de apps
(pseudo amigos, pseudo amantes...)
Relaciones superficiales.
La soledad es tan profunda que da miedo mirar
pero no hay sino verse, reflejado en un poso de cerveza
dándole like or nope
a los pibes o pibas que anunciamos
nuestra piel puesta a tinder
en el tendido eléctrico de las redes
para saber que estamos jodidos
Dónde están las fiestas, los bailes, las reuniones
las quedadas para tocar
que no nos da miedo la gripne 3.0
que lo que me jode es la muerte en vida que nos imponen
pero estoy sintiendo tan plenamente esta amorquía

que sé que dulcemente
me voy curando

3

Estoy aprendiendo:

Que en la pareja hay que andar parejos
que demasiado cerca, es demasiado lejos
que tengo tanto del cielo como del infierno
que respetarme es decir basta a las faltas de respeto
que elmejor camino es siempre el del medio
que si no mueres a veces, se te arruga la vida y se te caducan los sueños

que el amor es universal pero la sexualidad es exclusiva
en una relación profunda hay que ser sensible a las heridas
que tengo tantas caras como cruces
que al mostrarme vulnerable la cosa se pone tierna
que ni tú eres el cielo ni yo soy viceversa
que la polarización siempre genera una dependencia
que el éxito es siempre el amor lozano
empiece o termine lo que aprenda es lo que gano
que el compromiso es con cada uno
que sin cadenas yo ando pero con firmeza a ti me emplumo
que el sexo que me interesa es siempre bien sagrado
que Shakti y Shiva se aman tanto que nos necesitan
consagrados cada uno a su medicina
que tras descubrirlas, nos toca compartirnos

lunes, 18 de enero de 2021

Águila solar azul

Escucha el poema aquí:
https://soundcloud.app.goo.gl/5L8Ta

 ¿Quién le da la mano al lobo del apocalipsis?

¿Quién le pone el brazo a las agujas disfrazadas de altruístas necedades?

A lo primero, el valiente, a lo segundo, el ingenuo o miedoso

¿Dónde están los abuelos y las abuelas?

¿Haciendo ceremonias? ¿Hablando por los medios? o guardados en sus cajas que son peores que la muerte 

¿Dónde están nuestros trabajos?

Reforestando tierras cansadas de ser segadas y adictas a petroquímicos?

¿Devolviéndole las risas y los peces a los ríos? 

¿Desafiando al desierto con un gotero y un saco de semillas?  ¿doblando el lomo bajo el plástico donde viven y mueren africanos?

Vivimos en el cambio

Hacia la máquina o hacia el humano 

Hacia el sol de dentro y de fuera 

O hacia lo efímero banal y vacuo 

¿Vacío? si. Pero el de la libertad sin fin 

No el de una vida repetida que se desconoce a sí misma 

Huérfana de su propósito más alto

Que estalle un beso en tu memoria 

Y dime Alma bella 

Qué es eso tan importante

Por lo que sufres tanto

No hay sabiduría sin sacrificio

Y detrás de cada bajo placer, hay un dolor escondido.

No hay satisfacción lejos del amor

y hacer hoy las cosas bien

que el mañana no existe
 
sin hacerlo mejor







































domingo, 3 de enero de 2021

La puerta verde



Al salir por la puerta verde de mi escuela
contemplando el ondulante caminar de una muchacha
Contaba las sílabas, urdía los encuentros
componía las palabras para conquistarla
y casi sin darme cuenta me enamoré del viento que me inspiraba 
pero para dominar sus rebeldes arabescos y asonancias
hube de seguir sus consejos
conocerme en los rápidos y en los remansos
enamorarme en los mares de mi alma
dejar de esconderme las sombras
exhalar, para vivir en gracia
seguir esculpiendo mi cuerpo
perdonarme por ser imperfecto
caminar por el único sendero
que me funde, me templa y acaba 




domingo, 15 de noviembre de 2020

Camino invisible

.    Imagen de R.Valles


A cuento de qué meter a la natura

En un sobre de palabras

Para qué intentar descifrar lo inefable

Denunciar lo que es afán del karma

O rondar a mi musa con versos del color de la esperanza


Esta poesía no sirve para nada

Sino siente como un clavo en la cadera

La vida que se escapa

Camino en el vacío sobre dos muletas largas:

Intuición y confianza


Al otro lado veo tres paisajes diversos

Pero sólo uno, el del medio

Tiene el poder de realizar mis sueños


El precio, el indicado

Dejar todo lo superfluo

Vivir sin lujos, aparte de los proporcionados

Por mis padres divinos

Y escuchar el rumor del arroyo, espiar las oropéndolas y los cuervos

Descifrar las señales en los animales, en las nubes, en los sueños

Ser cada vez más antiguo

Entrar al nuevo tiempo

Humilde y poderoso

Hijo del Amor

Entre la Tierra y el Cielo


lunes, 2 de noviembre de 2020

Sílfide otoñal

 Sílfide otoñal


Dibujo de Nuire Sobrón Heras (Nu.Ink.re) instagram


Tú que bebes en el cáliz de las flores el sublime néctar que te mantiene inmortal

Préstame tu sonrisa ancha como el cielo, que nunca deja de brillar

Por más que el búho de la noche recuerde nuestras sombras 

Ese apenas vislumbrar el uno por ciento del total

Y creernos superiores

¡Risa nos da! ¿Verdad sílfide mía?

Se caerán las hojas, los poemas y las pieles

Se arrugarán 

Pero quedará la luz eterna

De nuestro cuerpo espiritual

Más allá de lo etérico, lo mental y lo causal

Órgano suprafísico

Con el que sentir el amor perenne

Del bosque otoñal

jueves, 22 de octubre de 2020

AmaneZen














Hoy están pintando las flores 
en el interior de las semillas

Hace casi un año que las manecillas giran al revés
un bebe gigante gira el orbe en sentido contrario
retroceden las libertades

Mareas de manifestantes que bailaban la timbalada
se ponen el tapabocas y caminan hacia atrás hasta sus casas

El milagro es que hasta los ciegos ven
los hilos petroquímicos
que mueven los guiñoles

Algunos los cortan, Queman el carné de pelele
y van más allá de las frases me gusta

Ya no dan la espalda a una madre
que se llena los mares de plásticos y mascarillas
Sino a los ciborgs
que se llenan los bolsillos 
con la luz roja y el pitido
de los consumidores

Algunos cortan los hilos
a golpe de azada, de hacha, rastrillo
Encienden el fuego
y las chanupas de obsidiana
se llenan de tabaco

Empuñan la maraca
blanden el tambor
cambian los sillones
por cojines de meditación

Y en vez de decir palabras huecas
llenas de monedas
dan las gracias y cantan

Hasta que los humanos se liberen
de los vampiros

los hijos e hijas del sol
cada día morirán
y nacerán de nuevo


miércoles, 30 de septiembre de 2020

Arte de soñar

Ojos que recorren estas letras:

por más sabias que mis palabras fueran


si no los giráis hacia dentro
No os despiertan

      leer da sueños

ojo de luna que circunvala el espacio
noche en blanco 
poblada de significados
me acuesto en la maleza
y entre las hierbas del campo
da unos frutos el poeta
que como la verdad, como las lágrimas
son bellos y amargos
¿Y cómo recordar esas bocanadas de éter
que a veces son los sueños
sutiles mensajes del alma
cuyas metáforas nos preparan?

Antes de dormir, inhala y retén
exhala y retén, 9 veces.
lleva una vida... 
lo suficientemente sana 
como para que sea divertida

y despierta de manera natural

entonces, escribe tus sueños
o si tienes Amor a tu lado
cuéntaselos

pues el arte de soñar
es contrario a la prisa

y consiste en despertar
a que en tu realidad
veas tus sueños
y en tus sueños
la realidad
que tus ojos no ven hacia fuera


domingo, 26 de julio de 2020

Año tormenta



Vacío estelar
diseca mis ojos
piel de mar
orejas de loto
dibuja arabescos
en la arena del lago

y si bajo al olvido
como un río cristalino
que empantana las terrazas
y los sucios comercios

me evaporo y vuelvo
ritmo en el camino
a sudar bajo el cuero
de las alas de mi sombrero
aleteo

Te tapa la cara
el falso respeto
y ya no te veo
solo olfateo
presas del macrobio

cazo en las pozas
mis propias sombras
canto en las yurtas
golpeo y golpeo
el martillo de juicios
que siempre pierdo
hasta que vuelvo
y me siento
alargándome la sombra
y conecto
sol en la espalda
surcando mi pecho

26/7/2020
Día del sincronario de las 13 lunas:
Tormenta lunar azul del año de la tormenta lunar azul

domingo, 7 de junio de 2020

Foto del eclipse


Fogata alegre de troncos dispersos
casa abierta de dormitorios sellados


hacha bajo la almohada
muerto bajo la cama
tierra negra iluminada por el rayo
agua subterránea

Dios entre bastidores dando con la llave de las alacenas
El toro bajo la luna negra
brama, sobre el túmulo silente

Una montaña al revés cobija el último nevero
y bajo la nieve, ruedas
para volverte a encontrar

jueves, 19 de septiembre de 2019

Rosas de Francia. Uvas de la ira.

Escucha el poema pinchando aquí




Nunca sin luz azul

verdes contraventanas

Corazones dulces, racimos ovíparos

sueños de la lluvia


Danza honrada con las plantas, monstruo de tractor

Collage en la guitarra

Rizado paria


La bella Francia asoma su espinazo en las montañas

y se hunden en la marisma

Las raíces que se arrancan


Se cuece en la marmita el ratatuille

se brinda entre los crêpes

ordeñando las nubes


Trinchera y guillotina

sangre en los guantes

uvas de la ira


No baila ronca

Francia

ni tiene el duende del mediodía

se recuesta entre las rosas

un planeta que se pincha

y se unta con hígado de pato


Un rugido, estudiante y comunero

escucha sus canosos ecos

aquel día... cortó las venas

del capitalismo homicida

Hoy, entre las rosas

nadie se queja


abajo

luz morena

se las pintan con sus espinas


Luis Carmona Horta


18/09/2019

jueves, 4 de julio de 2019

Escribir hasta volcar el alma



Mi Séptimo trozo
Oh Todo: I
El corazón de la montaña, me da la confianza para dejarte, este día soleado y triste como un páramo
algo más que un témpano en el pecho.
Hemos madrugado para no quemarnos mientras pedaleábamos y hemos luchado, para no meternos prisa, para desayunar el prana y meter la carpa con los dedos congelados por el rocío que adorna las briznas y las telarañas.
Hemos bebido el zumo de naranja del sol y hemos pasado hambre juntos, hemos pedido agua, nos han regalado tomates y manzanas y hemos juntado los tambores y las cuerdas, hasta quedarnos roncos.
Tu cuerpo, tantas veces admirado se secó a mi lado.
Tantas veces te tumbaste con el sol a mi vera
y yo mientras me sentía tan dichoso...
Queja tras queja me he subido a los árboles de la desesperación,
he saltado sobre las manzanas, me he tirado desnudo 
sobre el jardín amable y nos hemos sentenciado a comprendernos,
compañeros de un camino irremediablemente inolvidable.


Y no obstante, aquí estamos. Como dos icebergs a la deriva,
decididos a fundirse... una con la enorme placa de hielo 
de donde viene, y el otro, con el monstruoso mar. 

Recoges conchas en la orilla y tu rebozo esconde tu poder. Maraca de caracolas que tejes, hilandera de mis horas para bailar con las lobas, caprichoso destino de la cueva sola. Sin lobeznos que sostener.
Mientras rezo con mi tabaco te observo escribiendo sobre la luna negra, que nos bendice con las cicatrices profundas de las palabras y de los dedos. ¿Cuándo dejaron de acariciar y comenzaron a señalar? He de reconocerlo, he sido adicto a la violencia y al sexo y no le echo la culpa a nadie.
Son muchas vidas ya, y casi no recuerdo quién soy ahora.


Yo le ahúyo a la luna en silencio, que me estoy cazando por dentro,
y las ardillas saltan de árbol en árbol, alentándome 
a pasar este relente al raso. Solo con mi tabaco. 
Cómo creer en el Amor si los duendes me sacan los anillos,
si amo la belleza sobre todas las cosas y a veces me gustaría
repartir mis semillas por todos los campos hermosos,
que aparecen por doquier.
Me amarro a un árbol para poder sostener la visión durante un año,
ya no basta con unir los hemisferios del mundo,
mi cuerpo está calloso, y mi mente, necesita de la niebla 
y de las flores de Mayo. 
  
Tal vez algún día, tendremos un invernadero que no sea nuestra 
Madre Tierra, tendremos gallinas que no sean nuestros compañeros 
de lucha, hortalizas que no sean nuestra familia adoptiva. 

Disculpa este témpano, este águila solitaria que da vueltas
sobre sí misma, a ver si se caza. 

Sin embargo, compañera, tu profundidad es el mar en que naufraga
mi mente. He encontrado la paciencia en la yema de mis dedos, 
lo más hermoso de mí mismo en el brillo de tus ojos, 
después de apagarse las llamas de la ira. 
No me detestes por ser diferente.
Por decirle al sistema que no cuente conmigo y por decirte que no,
a veces. Bien sabes que somos espejos.
Porque necesito ser humilde contigo, compañera,
tú no eres ni luna ni loba, sino una humana que incuba a su diosa 
y la venera. 

Yo soy un niño y no tengo más oficio que las letras 
que nombran la belleza, leo mis libros en la hoguera 
y saco tinta de la lluvia y de los ríos.
No puedo vivir conmigo si no voy hasta donde he muerto.
Mar adentro, con un barco que recuerdo irse a pique 
con todos mis compañeros. 
No puedo sino saltar más alto, pero no por el mismo sitio.
Me rompí la espalda para ser testigo del milagro y ahora 
el milagro es volar contigo. 
Pero no me peses, compañera, la mente contra el cuerpo 
es un invierno en Siberia. 

Tal vez ha llegado el momento de despedirse y de desear 
que tus labios se llenen de besos. Cambiar de compañera en este baile.
Ya fue el tiempo de nuestros padres, tan admirados. 
Deseo que seamos capaces de encerrarnos 3 días seguidos
a sentir como la respiración entra y sale por nuestras aletas nasales.
Y seguir otros siete sintiendo nuestro cuerpo entero, sin moverse.
Hoy por hoy, mordemos la guayaba del Amor y cuando se acaba,
hay otra en la siguiente rama. 
Profundamente inconfesable siento que siempre es la misma diosa,
la que en diferente carne se me ofrece, como yo me ofrezco 
en personajes diversos, con o sin barba con o sin canas. 
Con números o letras. 

No confío del todo en ello, tan solo tengo por segura a la naturaleza,
la verdad del río, del Rebeco, de la montaña...
Rezo al ver las águilas que seamos lo suficientemente inteligentes
como para hacer rodar ruedas llenas de imanes, 
cubramos nuestras espaldas de placas solares y dejemos de emporrarnos
con los tubos de escape. 
Deseo tanto que no se extinga nuestra especie...
Hacerlo bien en honor a Shakespeare, a Orwell, a Ghandi... 
Que nos subamos a las montañas para elevar nuestros rezos.
Que agradezcamos por la vida a nuestros ancestros, 
que nos acordemos siempre de esto, que veamos a nuestros padres. 
Finalmente encontraste mi cuerpo varado en la playa.
Un camino de olas lo habían mecido con suavidad
y teñido su palidez mortal con gélida envoltura.
Y que cuando nosotros lo seamos, si lo somos,
porque la Tierra nos grita que no tiene el horno para bollos,
seamos capaces de educarnos con ellos, en el arte de arraigar el alma,
como quien riega con su cariño, una planta.

Tal vez te vayas a la playa, tal vez te encuentres en la arena, 
el alma pulverizada, y la recojas con cariño 
en una bolsa de tela morada. 

Yo soy un viaje lleno de contradicciones, el río contaminado 
que tras una ciudad, llega al bosque y avergonzado de sí mismo, 


se quiere limpiar
Ya siento cerca la brisa del Mar, y sé que estás ahí, 
hablando por tu caracola, y es posible, que desemboquemos 
juntos en estas paredes de agua y de sal.
El Sol me quema por dentro, me vuelvo transparente 
para que pueda brillar. 
Tú que encarnas el alma del mundo déjate sonar...


II

Ya fue el marino, que se amarraba a la mayor al oír cantos de sirena
Ya fue el marinero cuyo catalejo oteaba el horizonte buscando 
la tierra que lavase su sal.
Fondeado mi cuerpo en tu bahía, poco a poco mi alma, 
resurgió de sus cenizas.
 
Hube de labrar mi nombre, acariciando la tierra
Besas mi frente y me vacías, con una ventosa que tira
de mi mente hasta la bandada de mariposas morpho,
que nos hacen fotos cada vez que cierran las alas.
Hube de soñar laberínticas pasiones al borde de la tristeza Y al fin, tumbado, reuniste mis pedazos y los juntaste,
con gotitas de lágrima

Riachuelitos cristalinos que hidrataron una víscera resquebrajada 
Blindada para no sentir 
Pero que sentía, que tenía que volver a hacer fluír 
la misma sangre, por dos cuerpos separada. 
Unida por el alma

Línea a línea voy leyendo ese nombre, oculto tras los árboles. 
Descolgando sus letras, aparecen sus pies entre la hojarasca,
un pie azul, donde la soga lo ahorcó, el otro, inmaculado. 
La luz se desliza por el cielo - le dice el viento al fresno-
y poco a poco, retira la manta ocre que le tapaba.
El tuerto nos mira, sonriendo. 
Con el ojo que no mira mi cuerpo el Universo se arroja hacia dentro.
Está empezando a reír. Dice mirando el cielo.
 
 
Antes de que se desate la tormenta ambarina de la risa, 
has de vaciar tu alma. Mientras me acaricias desperezo mi cuerpo
y poco a poco siento la vida golpeándome por dentro. 
Tus ojos, agujero negro donde me tiras más allá del horizonte
de sucesos hasta la redonda tierra. Hasta el iris donde sueñas
verde y castaña. 
Desobedecí prendiendo el incienso magrebí,
toqué las flores de trompeta, invoqué a los duendes de la amanita...
En el torrente de espuma me bañé con la que fue mi esposa,
la que se fue, arrancándome una daga, justo antes de que esa víscera
de tierra quemada y se nutriese contigo. Ondina profunda de mis venas. 
Me operas el corazón con tus palabras, me cauterizas las heridas
con tu lengua y las cierras labrándome tu historia con los dedos.
Recuerdo un concierto de grillos donde la selva lavaba su cuerpo,
cantaban los indios a los enfermos, y yo, sin saberlo, era un paciente.

Entonces, la abuela Justina dirigió su ícaro hacia mí, 
y me vi nacer en medio de cirujanos y matronas, 
que asistían a mi madre mientras cantaban los indios. 
Quise nacer, y crecí emplumando la noche con los ensalmos 
que me enseñaron.
Los niños cuya boina de beyota heredada les impedía hacer otra cosa
que gritar y dar patadas, se la tuvieron que quitar 
entre sudores y mosquitos. Canté para perdonar los cardenales y golpes
que me distinguían.

La cruz dejó de ser muerte, comenzó a ser vida.
Y si nos arrancaban la sonrisa a golpe de libro 
y de horarios infinitos
seguíamos jugando, imaginando los mundos donde vivíamos. 
y cada vez que me veía en el eterno espejo, 
me constelaba como un túnel en la caída horizontal.
He de vaciar mi alma, se abrió el paracaídas de la poesía 
y pude volar con un ángel que me las soplaba.
Encontré mi tercer pedazo en el techo del mundo,
donde los rebaños de sílfides iban en mares de celestes olas
a destejerse hasta la cima. Pasé la noche con la luna
y el sol morado cantó por mi boca las runas en una danza ancestral.
Estoy tan solo, lloré, recordando la guitarra que me sostenía
por el pentagrama de la noche con mi tribu urbana. 
Y su sonrisa respondía, no lo estás. Poero tú eres una luz, le dije.
Y su sonrisa era tan triste. Pero sus alas me habían llevado 
hasta Aylla Walla. 

Entonces emergió de mi pasado el hombre pájaro. Me acompañó 
con sus flautas, y su abuela, la chamana de las montañas, 
las invocó. ¡Kaisaxu, Apus de Españamanta! 
Y benijo a los niños de la luz, cubriéndolos con su pureza. 
Y entonces ví, que brillando en una cueva estaba mi alma,
encerrada tras el alud de emociones 
que sentí al nacer enchufado a la mátrix. 
Soné mi caracola frente al mar para preguntarle dónde estaba.
¿Sería por ventura el último de mis pedazos?
Isis me llevó uno a uno, a juntar mis siete pedazos. 

III

El primero fue en Hoyo de Manantiales, a los pies de un olmo partido
por un rayo. Un segundo lo saqué de la garganta del diablo,
en las cataratas donde se acaba el mundo, Satán me pedía a gritos
sacrificar a un hombre que hablaba por su celular 
con sus zapatos grito de vaca encima de la diosa verde. 
Pero mis ojos captaron mi alma en un arcoiris redondo y
lo surqué con los vencejos. 
El cuarto, en el pirenáico Ivón de Bernatuara.
Su gelidez  me atravesó con sus agujas, 
y salí de un salto con el sol asomando en mis pupilas.
Arrancaste la garrapata de tu ombligo, cuando tiritando de frío, 
salí chorreando agua estelar. 

Pero allí bendijo mis ojos la montaña una vez más,
y el vuelo de las águilas sobre los hoteles sin ventanas
donde habitaba me dijo que el Dalai Lama está encerrado en templos
sucesivos. Pero su energía quema la resistencia, hackea los sistemas...
Y así seguí, en las alturas de Machipichu y en las cuevas de Nerja. Falta el último. ¿Es posible, invocarlo en diez minutos, vaciando mi alma? Cómo es posible que la noche ahuyase con nosotros junto al río
y bajo el sauce... ¿y que no le encontrase?
Busqué en el templo de los monos y en el lago cuya bruma silenciosa 
creimos que albergaba el Sol
pero tan solo te dió piedra de luna, un trozo de agua petrificada.
Me llamaste sombra, me dijiste hombre, me dijiste Yo. 
Yo ya no soy, te dije. Desaparecí en el paisaje.
Para cambiar kilos de fruta frente a mi granja por unos gramos 
de papel y de hierro. Para ir al colegio tras beberme un chai hervido
sobre boñigas de vaca y atravesar los terrones donde lo suda 
mi padre y mi abuelo.  Para ser las mujeres con velo,
que se ponen años en la espalda en la obra palada a palada...
para alimentar el insaciable cementerio. 

Hormigones y acero junto al río, y buda sonriendo, 
ácido en los pies de los niños del basuerero, 
y buda sonriendo, adolescentes ciegos tocando a Dios en chandal 
y Buda, con los ojos cerrados. Recorriendo su cuerpo. 

Y entonces pude verte, selva de mi cabeza, pude escucharte,
río de mis arterias, y cantaron las serpientes a los niños mocosos
del jersey verde, cuyo tesoro entero cabe en un milagro de sonrisa.
Si vacío mi alma, he de ir al himalaya donde los dedos tibetanos 
vuelven morados y se caen como las hojas. 

¿Y dónde está mi séptimo pedazo?
Recuerdo el anillo que te compré en Jaipur
La verdad que mi alma, no estuvo entera hasta que te la di
Luis Carmona Horta.







Luis Carmona Horta
Primavera 2019

jueves, 28 de marzo de 2019

Pregunta a un traficante de...



Le conocí en un Doner Kebab
Era un narcotraficante
Yo entré y pedí un falafel, 
pregunté si lo tenían sin aluminio
Me dijeron que si, pero tenía que ser un kebab
y mientras esperaba, mi kebab sin sangre

Un chico moreno me sonrió, comía solo
intentando ver un partido

Tenía 4 atrapasueños en el pecho
y pintas de artesano americano
Qué tal te trata Madrid le dije
me dijo, es una ciudad hermosa 

A mí me gusta tanto volver como irme, reí.
yo vine aquí hace 7 años me dice sin acento
hablamos un poco, y me pregunta, si fumo hierba
de eso, consumo poco
quieres una lupa para el móvil
de eso menos
me sonríe y le digo, bendiciones hermano
sigue atrapando tus sueños
él se saca uno de sus collares y me lo tiende 
no quiere nada a cambio

le doy un abrazo
lo que se me olvida preguntar

¿Cómo lo has hecho
Para aguantar en esta ciudad
donde se duermen los sueños?

27-3-2019

Natu