martes, 25 de abril de 2017

Fábula arácnida

Érase que se era, una tarántula fiera, que estaba tan orgullosa de su veneno y sus pelillos urticantes, que nadie en toda la selva, osaba acercarse a ella.
Pero un buen día, que salió silbando de su madriguera, se encontró con una colega suspendida en una tela. Vió sus formas concéntricas brillando con el rocío... como brillantes ojos de colores, y entonces, la tarántula, quiso hacerse con ella.


-Hola, araña costurera, ¿por qué haces telas tan bellas?
-Buenos días araña fiera, las telas, además del rocío, atrapan para mí, moscas y mosquitos. Gracias a mis redes, tengo todo cuanto preciso.
-¡Qué suerte tienes! ¿me la vendes?
-¿Y con qué podrías pagarme, si ya tengo lo que necesito?
-Con tu vida, si te vas, no te la quito.
-¡Ay!, araña fiera, no me eches de mi tela, soy tu hermana, la araña costurera
-Si te quedas, te lanzo mis pelillos. ¡Vete! por última vez te lo digo.
-Tú ganas, araña mala, ya me haré otra tela. Por favor, no me hagas nada.

Y entonces la tarántula, ocupó la casa de su hermana patilarga, pero...
era tan pesada que cuando se puso en el medio ¡chas! ¡chas! uno a uno se rompieron los cabos de la telaraña y no le dio tiempo a la tarántula de irse por patas. Y entonces... ¡Zas! (cayó con todo su peso, envuelta como un caramelo, sobre su panza)

-¡Ay!, maldita sea su estampa, me ha engañado esa araña patilarga
-¿yo? ¡ja! te lo has ganado, araña despiadada, me has destrozado la tela y encima, ¿me vienes de malas? mereces que te abandone, y que te coma la urraca.
-Jajaja, pero qué te has creído, ¿que estamos en España? aquí no hay urracas, pero hay tarántulas.
-Ay te quedas, pedante despiadada, te mereces tu suerte, sea este sitio Brasil, Inglaterra o España.
-¿Inglaterra dices? ¿por la reina de las abejas? ¡ja! araña inculta, no sabes hacer ni las telas.
-Por la reina de las hormigas, dirás, ¡ahí vienen a merendar!
-¿A merendar el qué? Ay Dios, protégeme de la muerte.
-Te convertirás en hormigas, a no ser qué...
-A no ser que ¿qué? lo que quieras, hermana buena.
-A no ser que me des tus pelillos y que con tus colmillos, caces para mí, hasta que me haga una nueva tela.
-¿Eso es todo? ¡lo haré! lo juro por mis ojos
-Y entonces, la araña patilarga, desenvolvió el caramelo de su tela y le dijo a la tarántula. ¡Ya eres libre! cumple tu palabra.
Entonces, la araña fiera, fiel a su instinto, quiso hacer de ella, una presa, pero venían las hormigas. Y las dos, se pusieron alerta.
subieron a lo alto de un árbol, y allí, se salvaron de ser presas. La tarántula mató un par de moscas, y se dieron un banquete con ellas.
-¿En serio quieres mis pelos? sin ellos no hubiera podido cogerlas
-Quédate con tus pelillos y dame las patas, ahora...¡seremos hermanas!
La tarántula, lloró, mientras le estrechaba las patas
-Quién lo hubiera dicho, llorando tú, que eras tan fiera.

-Hoy he aprendido una cosa, querida hermana compañera, y es que leyendo fábulas, lo que no se sabe, se recuerda. Y hasta las arañas tarántulas, que somos bichas bien fieras, valoramos la amistad, por encima de la violencia.
-¡Y una cosa más importante! (dijo la araña costurera), ya sea en España, Brasil o Inglaterra, cuidado con las obreras, al servicio de las reinas.

jueves, 30 de marzo de 2017

Liberación

http://espaciomundo.com/el_retiro_madrid/
a cada intento de venderme
compro una herida

y solo me cura
este oficio secreto
de ser testigo
de lo que me rodea

Sincronizo mis latidos
con un ritmo
que inventa la tierra

hay pan bajo mi brazo
y tengo que dividirlo


cuando camino las palabras... florecen

la belleza me robó la cabeza
se la llevó y me quedé a tientas
rodando en las tentaciones

me dijo... sé natural
no te faltes al respeto
entrégate al silencio

¿escuchas tu canto?
reflejas el espacio y el tiempo
¡contémplate!

entonces te vi
y por fin comprendí
que reboso completo

Échale un ojo



Sembrando intenciones
amo mi casa
barro mi mente
me hago la calma

ni tengo señoras
ni quiero criadas
criados estamos
para servir a las almas

sembrando intuiciones
cosecho palabras




cocino los versos
a la luz de las alas

tengo antenas y cuernos
como cosas veganas
me gusta la sangre
en las mejillas coloradas
y cuando galopa entre almendros
y piernas levantadas
dicen que soy un colgado...
por echarle un ojo... a las parcas

martes, 28 de marzo de 2017

Quitapenas

                               
A mi amiga Chime (María Rey) la conozco desde que vivíamos en la pancita de nuestras madres, hoy en día trabaja en el Quitapenas, un local muy guay que hay en el mercado de Torrijos de Madrid. Allí, encontré, además del buen royo que la caracteriza, inspiración para este poema y la amistad de Gabriel Marín, un estudiante de Comunicación enamorado de la radio que me sugirió el título de este poema.
Ahora, Chime y yo hemos hecho unos flyers con el poema y la ubicación del local. Si tenéis la oportunidad de ir, ¡dadle a Chime un abrazo de mi parte!

para escuchar el poema haz click aquí

https://soundcloud.com/luillykarmona/quitapenas

           Quitapenas
A Gabriel Marín


Las miradas se desempañan 
cuando el corazón acompaña
y se incineran los prejuicios

paseo al borde de un precipicio
por un puente de sonrisas
me recargo de isla en isla
paso de largo
por las movidas de los suicidas
como una estrella que ilumina los deseos

Sin comerlo ni cometerlo
salgo a verme por dentro
y descubro el silencio
en los lugares más extraños
no tengo preferencias
doy gracias por el cielo y por el infierno
todo es perfecto
aunque cuesta verlo
haber pasado por ello es el precio

el sentido es sentirlo
reunir el corazón partido
en infinitos fragmentos
en otro momento
todo está unido
un solo amor
un solo tiempo

Natu

25-3-2017

domingo, 26 de marzo de 2017

Enciendo


Oh Todo:

Dame un nombre
para traerte un instante sagrado
inspírame a nacer 
que escribo sudarios
y deseo sembrar entre los versos
hijos del sol junto al lago

Ahora, escucha... eres un encanto
me dejo llevar por la sombra que camino
y cuando me doy la vuelta
río iluminado

cada deseo a la ilusión me aproxima
y cuando ella me abraza
la razón, desnuda entre sus manos
se va evaporando

buceo hacia la cima
de una montaña de papeles
como la sombra de un alma
en vuelo allá arriba

Ese algo me advierte:
te incendias o te enciendes

A ti me ofrezco, tal como soy
estoy en flor
te pertenezco

He nacido para cantarle al amor
y para sentir el peso
propio y ajeno

Permíteme cultivarte
con instrumentos cotidianos
y sentir el sutil cosquilleo 
de los chakras bajo mis manos

con cada verso soy
la pluma, el viento y el pájaro

Déjame diluirme, en cada risa en cada llanto
sentir tu perfección 
pues en mi descarada ignorancia 
sólo sé, que te amo

viernes, 17 de marzo de 2017

Se abre el día

Se abre el día

¡Ahó Gran Espíritu ! 

Agradezco esta oportunidad para crear contigo 
y a mis herman@s, este instante compartido

Repartimos cartas y semillas, sonrisas y albas
apoyados sobre una guitarra, damos palmas
nos abrimos a la gracia que bendice
todo lo que es

Fé en lo que viene.
La fé del que lo ve viniendo
y sonríe al amanecer y al frío
Fé en ti, herman@ mí@
somos lo mismo
ángeles del abismo
pluma a pluma, montaña a...
a cada acción desinteresada 
baila la luz y manan
lágrimas las piedras
y los escaños

rebaño las sonrisas
y bailan lobos con corderos
tuvo celos el acero de esta complicidad
entre el alma, la carne y el hueso

hoy reciclo mi violencia
suelto un peso
y me remonto desde el fondo 
y me sumerjo
a iluminar lo que no veo

cosiendo la tierra y el cielo
me pinto de ciudad en esta noche
y desaparezco en algún sueño
en el lánguido lago de la curva de tu brazo
siembro un beso y crece un árbol boca abajo
sinapsis luminosa
el sistema está nervioso

cuando se eriza la luna 
renazco

y en tus labios entreabiertos
me vuelvo a desvanecer
soy un electrón, entro y salgo de dimensión
con el hilo de Ariadna del Amor

me encuentro con el multiverso que soy
letra y lector
oído y astrolabio 
improvis-hado

escrivivimos
renglones espirales
sistemas estelares
y si a una chicharra que toca en el árbol
se la come un pájaro
sigue el canto

siento la noche muriendo de día
y siento el sol desangrándose en la noche
el tiempo baila en tus pupilas, 
hay hoy
aroma a flor 
en el vientre del viento